Es un tranquilo pueblo al cual se accede por ruta nacional N° 14 km 165. Ubicado en el departamento Colón.
Un pueblo abocado al turismo
Hoy, Liebig, como tantos otros pueblos de la zona, trata de abocarse al turismo como un modo de conservar su patrimonio y su historia. "Vimos que la manera más rápida para quebrar la inercia económica que se generó después del cierre de la fábrica era fomentar el turismo. Lo que ofrecemos diferente es el diseño urbanístico, la arquitectura muy particular y la historia. Estamos trabajando para ver si podemos dictar una norma que prohíba la modificación edilicia, ya que éste es un pueblo diferente", comentó Manuel Sánchez, presidente de la junta de gobierno.

Para esto se llevó a cabo la segunda edición de la fiesta del patrimonio que se realizó en enero donde se ofrecieron varias charlas sobre el tema. Además, este año se inauguró el centro de interpretación audiovisual que muestra con gigantografías y fotografías la historia de Liebig, su sistema de producción, la vida social, deportiva y religiosa de aquellos años.

El museo está atestado de objetos de época y recuerdos de aquellos que dejaron su huella plasmada en Liebig. Una muestra de cuadros en donde los motivos más recurrentes son la problemática social del cierre de la fábrica y la vida tradicional y costumbrista de Liebig, se puede ver en El Zaguán, una pequeña galería de arte donde exponen pintores locales.

Como se encuentra a orillas del río Uruguay, hay un club de Pescadores donde se puede pescar además de quedarse unos días a descansar. La hostería Liebig es uno de los típicos chalets ingleses de la zona, que fue refaccionado para atender a los visitantes. Todos los habitantes del pueblo tienen alguna anécdota o algo que contar, orgullosos de su pago y de su pasado. Alcanza con salir a recorrer Liebig para que su historia vuelva a cobrar vida y los personajes del lugar cuenten como el tesoro más preciado ese legado que le dejaron los ingleses.

Por Pablo Arrizabalaga
Para LA NACION

ORÍGENES
Su inicio se remonta al último cuarto del siglo XIX, poco después que el general Urquiza fundara la Villa Colón, actual ciudad cabecera del departamento. Un pequeño saladero, propiedad del señor Apolinario Benitez, originó a su alrededor un poblado precario que sería precursor de la actual ciudad. Tras cambiar de propietario la incipiente industria se agranda; su nuevo dueño Juan O’Connor luego de trabajarlo algunos años lo vende a la Sociedad Argentina de Carnes Ltd, manteniendo durante el resto del siglo, el nivel alcanzado hasta entonces.

Pero a finales del siglo XIX los saladeros comienzan a decaer, debido a la imposibilidad de conservar la carne en los largos viajes a Europa.

Este problema seria solucionado gracias a un descubrimiento del químico alemán Justus Von Liebig (considerado mundialmente el Padre de la Química Orgánica), al crear el extracto de carne.

Liebig se asocia con el ingeniero alemán George Gierbert, quien radicado en el Uruguay comienza a fabricar el extracto de carne en Fray Bentos (frente a Gualeguaychú) y lo exportan a Europa.

Durante la guerra Franco-Prusiana los franceses sitiados en Paris consumían extracto de carne Liebig. Posteriormente con capitales ingleses se funda LIEBIG’S EXTRAC OF MEAT & COMPANY y comienza la expansión a Argentina. En 1903 adquieren el saladero O’Connor a la Sociedad Argentina de Carnes cambiándole el nombre por “Fábrica Colón” iniciándose a producir “extracto de carne” y “corned beef” (carne en lata).

Hacia 1910 su expansión era impresionante, poseía 44.000 hectáreas en Entre Ríos, Corrientes y Misiones siendo sus instalaciones modernísimas. En los medios porteños se referían a Fábrica Colón como “las cocinas más grandes del mundo”. En dicha época y hasta la década del ‘50 se faenaban 1.500 animales por día, durante faenas que duraban seis meses por año. La ocupación alcanzaba a 3.500 obreros en turnos diurnos y nocturnos, sólo desde Colón viajaban 1.000 personas por vía fluvial.

Durante la Guerra Mundial se producía carne en conserva que se embarcaba a Gran Bretaña directamente desde el puerto instalado sobre el Río Uruguay en buques ingleses. Uno de estos buques, el Carvanon Castle de 10.000 toneladas luego de partir cargado de Liebig fue hundido en el Atlántico por el acorazado de bolsillo alemán Admiral Scheer, buque gemelo del celebre Admiral Speed hundido frente a Montevideo en 1939.

Después de la IIa. Guerra, comienza la lenta decadencia debido a diversos factores.

En 1970 la fábrica cierra por un año, abriendo bajo la firma FRICOSA (aún perteneciente a la Liebig’s Extracto of Meat). Finamente es vendida a la firma Vizenthal en 1980, era una firma que alimentaba a 2.500 familias, luego pasaron a trabajar menos de 100 personas, y finalmente sus importantes instalaciones fueron desmanteladas y vendidas.

El pueblo en sí nace de la necesidad de la compañía en ubicar al personal gerencial, administrativo y obrero. Se encontraba dividido en dos sectores claramente definidos, el llamado “pueblo” y los “chalets”. En el primero se alojaban los obreros y administrativos de baja jerarquía. Estaba divido en dos corralones y varias hileras de casas.

También aquí se ubicaba la zona comercial: almacén, zapatería, peluquería, etc.. Gran parte del pueblo, donde se ubicaba la Junta de Gobierno y algunos comercios, se encuentra construido sobre terrenos de relleno ganados al bajo y, da una idea de su diseño el hecho de que las mayores crecientes del Río Uruguay apenas lo afectan. Allí encontramos la iglesia construida en 1950 la cual ostenta un vitral dedicado a uno de los últimos gerentes de la compañía, iniciativa de su esposa. En la entrada se ubica el Club Atlético Liebig, que cuenta con canchas de fútbol, básquet, paleta y bochas. Esta entidad fue fundada en 1904 siendo anterior a varios clubes de fútbol importantes de Buenos Aires. La parte denominada “chalets” ocupa la parte más alta y estaba destinada antaño al personal jerárquico inglés; sus construcciones son vistosas, de estilo inglés, en este sector encontramos el exLawn Tennis Club, el edificio de la biblioteca (una de las más completas de Entre Ríos), y el edificio denominado Mess, este vendría a ser como un hotel en el cual la compañía alojaba los visitantes de nivel bajo. Existía otra edificación, en donde se alojaba a visitantes de nivel intermedio, ubicada en los perímetros de la fábrica.

Por último se encuentra la “Casa de Visitas” equipada a todo lujo y confort donde se alojaba la alta jerarquía. Una idea del nivel de esta última edificación lo da el hecho de que allí se alojó el Príncipe de Gales, heredero de la corona británica (el que luego abdicaría para casarse con la norteamericana Wally Simpson) cuando visitó las instalaciones en 1925. Aquí se encuentra el Golf Club Liebig, el mejor de Entre Ríos en su tiempo (hoy propiedad privada), y el aeródromo, los restos del hangar aún pueden verse en las afueras del pueblo. Sobre el río se halla el Club de Pescadores contando con excelentes instalaciones y tranquilas playas.

La ciudad de Liebig pertenece a la Micro Región Tierra de Palmares

Más información: Turismo Pueblo Liebig
Centro Cívico
Tel 03447 492042 | 492011
E-mail: juntadegobiernopuebloliebig@gmail.com - turismopuebloliebig@gmail.com
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